Cuando me besas todo parece decirme que va bien, que nada malo me va a pasar. Es una sensación de seguridad que espero que tú sientas cuando yo te beso a ti.
¿Cuántas veces has besado? ¿Cuántas veces te han besado? Desde una amiga a una madre, antes de irte a la escuela. La primera vez que te gusta alguien, la primera vez que crees que sientes algo por alguien. Besar es una muestra de nuestro cariño expresada físicamente. Es como una caricia, pero elevada a otra dimensión. Cuantas veces me apetece besarte y darte la confianza de que aun siendo pequeñito y algo patoso yo te protegeré de lo que haga falta.
Te parecerá una tontería, pero la primera vez que te besé, bueno, la primera vez que me besaste, te juro que mi cuerpo se estremeció y pedía más. Hay tantos tipos de besos que cuando nos dan uno real, uno de los que te absorben y te entregan, a veces no estás preparado para enfrentarlo. Nunca te esperas que alguien vaya a cambiar tu mundo y lo vaya a dejar patas arriba.
Adoro tus besos, me elevan. Me trasladan a otro mundo, otro espacio. Allí donde cualquier cosa es posible y podemos superarlo todo. Me gusta cuando me besas despacio, dándome aire, robándomelo a mí. Me gusta cuando tu cuerpo se excede, cuando desprendemos calor, cuando nuestros cuerpos nos exigen más y más y más, porque ya no somos suficiente, nuestro organismo nos considera vitales y se vuelve histérico cuando te tiene delante, porque sabe que eres importante, que contigo podría resucitar a los muertos.
Te veo tan grande y tan diminuto algunos días, tan frágil, que desearía quedarme toda la noche besándote para protegerte.
Solo quiero quererte, porque realmente te mereces que alguien lo de todo por ti y te prometo que yo voy a ser ese alguien, hasta el infinito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario