domingo, 12 de junio de 2016

Sé que nunca verás esto

Estoy mejor. Creo que te he superado, a medias, quizás. Me hace mucha gracia volver aquí y ver lo mucho que me podía llegar a desvivir. Lo que llega a hacer el amor es sorprendente, ¿no crees?

Ojalá hubiese alguna manera de terminar esto con otro final. Nunca vamos a ser amigos, aunque queramos fingirlo ni nunca vamos a ser nada más, por más que me pese. Es solo que a veces me gusta imaginar que hubiese pasado si las cosas no se hubiesen presentado de esa manera.

Me alegro de haber vivido algo tan intenso que incluso después de todo este tiempo aún siga doliendo. El dolor no es algo malo. Te hace vivir y eso es por lo que estamos en este mundo, para sentir.

En fin, sé que nunca volverás aquí, ni a pensar en mí ni en todo lo que vivimos. Para mí fue la historia de mi vida y es algo que siempre voy a guardar dentro de mi corazón. 

Ojalá algún día lo recuerdes con tanto cariño que vuelvas a pensar que quizás no tomaste la mejor decisión. 

Cuídate grandullón. 

lunes, 15 de diciembre de 2014

En la cima del mundo

Hay una cosa que he aprendido con el tiempo y es a disfrutar de cada momento, de no olvidar nada, de recordarles a las personas que quiero lo mucho que significan para mí. Creo que esta entrada no necesita mucho misterio, porque no soy de adornar las cosas ni de esconder lo importante detrás de un montón de palabras vacías. Me siento en la cima del mundo desde que te conozco y quiero creer que durará siempre, porque apuesto por esto, apuesto por ti, apuesto por un nosotros, un futuro, apuesto por quererte, por confiar, por luchar, por darlo todo. Apuesto por nuestra relación, apuesto por mi chico, apuesto por mis sentimientos y lo que es más importante, apuesto por mí, porque no empiezo las cosas sin un motivo y aquí hay uno muy importante y no eres más que tú, porque pienso mover mar y montaña para poder hacer funcionar lo nuestro. Te quiero, es real, es mi presente. Quiero hacerlo posible. Contigo. Siempre a tu lado. ¿Te atreves, grandullón?

domingo, 14 de diciembre de 2014

No es sobre los ángeles

Me parece injusto que no podamos vernos todos los días, abrazarnos e ir a un parque a estirarnos y besarnos enrollados en una manta para no pasar frío. Me parece injusto no poder darte una sorpresa cuando menos te lo esperas y esperarte en tu portal con un peluche y una bolsa de chucherías. Me pasa que algunos días me gustaría poder traerte aquí y enseñarte mi mundo, hacer planes juntos, cubrirte a mordiscos y perdernos por la ciudad. Es nuestro precio a pagar, lo asumo y no me importa hacerlo porque el resultado vale la pena, pero me sigue pareciendo injusto,

Quiero que seas partícipe de mí, quiero aprender de ti, quiero que nos desgastemos juntos, haciendo bobadas, buscando los sitios más recónditos donde poder dormir juntos, encajarnos pieza por pieza, reírnos del mundo y mandarlo todo a freír espárragos. Calentarnos en esa chispa que se crea cuando estamos juntos. Aún no hemos tenido tiempo de expandirnos, de descansar nuestras mentes y abrir nuestro corazón. Hay tantísimas cosas que me apetece hacer contigo, por primera vez, repitiendo, descubriendo nuevas sensaciones. Te adoro y sé que seríamos (y seremos) los más felices de la tierra un sábado cualquiera en un lugar cualquiera susurrándote lo mucho que te quiero mientras nos tomamos un helado y te unto la cara de vainilla.

Me abrigo en tus palabras, que son como leños en invierno. Nos mantenemos fuertes y eso nos da la energía necesaria para poder lograr lo inimaginable. Con esto solo quiero decirte que por favor, no te rindas, porque esto va a ir más allá, va a ser algo alucinante, apoteósico. No hemos sentido ni la cuarta parte de lo que realmente podemos sentir. Te veo como parte de mi futuro y no miento si te digo que te quiero en él a toda costa, porque tú y nadie más que tú, puede convertir mis días oscuros en días llenos de luz.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Me dejo llevar

Hay días en los que me siento muy lejos. Aunque digas que son cosas mías y que realmente todo está bien y no debería pensar en ello. Yo sé que no lo puedo controlar. Mi cabeza se colapsa y cualquier cosa que esté fuera del radio de seguridad de mi pequeño mundo es propenso a desestabilizarlo todo.

Una de las cosas que me gustaría aprender de ti es a dejarme llevar, quitarle importancia a las cosas y sencillamente seguir adelante. Es cierto que a veces lo exagero todo y el hecho de estar nervioso hace que no sepa muy bien como actuar y termine queriendo desaparecer bajo tierra. Es una sensación algo delicada. Es como si algo me impidiese avanzar y me lanzase en picado. Soy consciente de que no es algo que la gente de mi alrededor quiera compartir. Hoy por ejemplo, la idea que tengo de este problema es la de que yo soy mi mismo culpable. No hago nada para solucionarlo y por lo tanto ese lo que sea que me hace revolverme me come. Siempre he pensado que la solución a este problema era huir y empezar de cero. Está claro que no, es simplemente parte de mí y es una parte que algún día espero poder controlar.

Te estoy diciendo todo esto porque bueno, cuando pienso en dejarme llevar, pienso en algún lugar que me haga feliz, haciendo tonterías y estando con personas que no les importe como soy o lo que hago. Me dejaría llevar por ti. Sé que tú me soportarías. Sé que me ayudarías y estarías apoyándome, porque estoy enamorado de esa parte tuya que quiere ayudar a las personas. Incluso sin quererlo lo haces y acabas por alegrarles el día, incluso por encima del tuyo si hace falta y eso no lo hace todo el mundo. Me parece algo muy bonito y a tener en cuenta, que seguramente pocas personas vean, pero quiero que sepas que yo te lo agradezco.

Cuando pienso en ti se me vienen tantas palabras a la mente, los sentimientos afloran y me encuentro rodeado de emociones, algunas ni siquiera sé describirlas. Eres tú. Tú creas el mundo en el que me siento seguro, tú perteneces a ese pedazo al que quiero irme a vivir. No es un lugar, eres tú. Contigo sí que puedo dejarme llevar, porque confío. No podría estar más seguro de otra cosa.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Bésame

Cuando me besas todo parece decirme que va bien, que nada malo me va a pasar. Es una sensación de seguridad que espero que tú sientas cuando yo te beso a ti.

¿Cuántas veces has besado? ¿Cuántas veces te han besado? Desde una amiga a una madre, antes de irte a la escuela. La primera vez que te gusta alguien, la primera vez que crees que sientes algo por alguien. Besar es una muestra de nuestro cariño expresada físicamente. Es como una caricia, pero elevada a otra dimensión. Cuantas veces me apetece besarte y darte la confianza de que aun siendo pequeñito y algo patoso yo te protegeré de lo que haga falta.

Te parecerá una tontería, pero la primera vez que te besé, bueno, la primera vez que me besaste, te juro que mi cuerpo se estremeció y pedía más. Hay tantos tipos de besos que cuando nos dan uno real, uno de los que te absorben y te entregan, a veces no estás preparado para enfrentarlo. Nunca te esperas que alguien vaya a cambiar tu mundo y lo vaya a dejar patas arriba.

Adoro tus besos, me elevan. Me trasladan a otro mundo, otro espacio. Allí donde cualquier cosa es posible y podemos superarlo todo. Me gusta cuando me besas despacio, dándome aire, robándomelo a mí. Me gusta cuando tu cuerpo se excede, cuando desprendemos calor, cuando nuestros cuerpos nos exigen más y más y más, porque ya no somos suficiente, nuestro organismo nos considera vitales y se vuelve histérico cuando te tiene delante, porque sabe que eres importante, que contigo podría resucitar a los muertos.

Te veo tan grande y tan diminuto algunos días, tan frágil, que desearía quedarme toda la noche besándote para protegerte.

Solo quiero quererte, porque realmente te mereces que alguien lo de todo por ti y te prometo que yo voy a ser ese alguien, hasta el infinito.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Oportunidad

https://www.youtube.com/watch?v=Qf6xjPxhoMM

¿Alguna vez en tu vida, alguien te ha ofrecido la oportunidad de creer en ti? ¿Te has sentido perdido, fuera de lugar, como si no encajases en ningún sitio? Cuando te conocí mi mundo estaba patas arriba, no sabía que iba a ser de mí en las próximas semanas, no quería admitirlo pero no tenía rumbo y mis sueños cada vez se encontraban más lejos, pero esa ciudad siempre me hace respirar y allí te encontrabas tú, dándome aire, dándome una oportunidad.

No te has dado cuenta, pero me has visto crecer, dar algunos pasos que quizás parezcan insignificantes pero para mí significan que las cosas están cambiando y que hay una oportunidad para ser feliz, para al menos intentarlo y hay gente que así te lo puede demostrar.

Hubo un momento en mi vida en el que decidí rechazarlo todo. No quería verme envuelto en nada, porque existía el peligro de que cualquier cosa saliese mal y yo terminase herido y no quería sentir absolutamente nada. La apatía era mejor que la posibilidad de volver a romperme, pero tú llegaste en el momento exacto, donde encajaste todas las piezas y viniste a mí, a darme una lección, a confiar en tus instintos, en lo que sentías, ni siquiera pensaste, solo sentías. ¿Cómo algo así va a ser malo? ¿Cómo no voy a querer a alguien como tú en mi vida si todo lo que haces me hace creer en el mundo?

No te das cuenta, pero eres la mejor oportunidad que le pueden dar a nadie. La magia contigo sí existe. Es muy real. Te permite volar, te permite experimentar lo que quieras, porque sé que contigo todo es posible y así te lo voy a demostrar. Quiero todo contigo.




miércoles, 10 de diciembre de 2014

Una vez más con sentimiento

https://www.youtube.com/watch?v=VhvA9iJM0Ko

Ya van 3 y créeme que no son precisamente pocas. Cada vez me das algo distinto y eso es lo que te voy a contar hoy :)

La primera vez que te vi pensé que sería la última e incluso llegué a pensar que no habría primera vez. Ya sé que hemos discutido esta parte un millón de veces, pero nada cambiará el hecho de que no estaba preparado para quedar con alguien como tú. Creía que no tendríamos nada en común y no verías más que un niño inocente en mí que a penas sabía sobrevivir en la gran ciudad. Recuerdo que cuando nos despedimos en el bus me quedé con ganas de más. Pasé toda la tarde en un estado de somnolencia. Era todo tan bonito que parecía una película. Amé nuestras batallitas de zombie al pie del lago del retiro, el perdernos en el laberinto y el poder conocerte, aunque fuese unas horas. Ese día me sentí especial. Me creí valiente para tener la osadía de pedirte una segunda cita. Quizás no es la palabra más apropiada, pero ambos sabíamos que queríamos y me hiciste el chico más feliz sobre la faz de la tierra cuando me besaste. No podía estar pasando. Me había convertido en alguien distinto. Me habías dado alas. Esa primera vez me regalaste unas preciosas alas que aún llevo conmigo y uso cada vez que quiero tenerte cerca.

La segunda vez fue totalmente inesperada. Fue como un soplo de aire fresco. No podía entender que alguien viniese a verme a mí. Que yo fuese el motivo, que una persona quisiese por encima de muchas otras cosas verme, tenerme cerca, cuidarme, pero allí estabas tú, una vez más, para dejarme sin aliento y demostrarme que el mundo no es tan horrible como dicen. Me volví loco y no sabía como reaccionar. Quise poder enseñarte todo lo que tenía y darte un pedacito de mí, ya que tú te habías llevado uno mío. Me diste esperanza. Me diste una oportunidad. Creíste en mí. Confiaste y jamás lo olvidaré.

La tercera vez acaba de pasar. Sigue pareciéndome imposible que te haya podido tener entre mis brazos hace unos días, hace a penas unas horas. Quiero volver atrás y poder gritarte que eres perfecto, que no tienes ni un ápice de maldad y que eres la persona a la que le tengo más cariño. Quiero enamorarte, quiero quererte, quiero amarte, quiero poder dártelo todo y no recibir nada a cambio, porque tú me das todo lo que necesito. Me diste amor, me diste eso que tanto me faltaba, me has dado la cosa más bonita y tierna que podrías darme. Me has regalado un motivo por el que seguir. Me has dado tanto en tan poco tiempo que no sé como agradecértelo.

Miento, sí que sé como hacerlo: luchando por tener una vez más contigo y otra y otra y otra y otra y ora y otra y otra y otra y otra.... hasta que el mundo se acabe. Eres mi chico preferido.